Fue una madrugada que nadie olvidará en Bahía Blanca. Las lluvias torrenciales comenzaron a las 3.40. Tal era la intensidad que a las alrededor de las 8 de la mañana se activó la Alerta Roja, en unas pocas horas cayeron 300 milímetros.
En total fueron casi 400 milímetros en la mitad de un día, alrededor del 60% de lo que llueve en un año en la región. La lluvia no solo se dio en la ciudad, sino también en las cuencas altas de Sierra de la Ventana.
El río Sauce Chico, que tiene una respuesta muy rápida, recibió un aporte de agua descomunal y desbordó sus márgenes en minutos. Esta fue la corriente que, lamentablemente, alcanzó el vehículo donde estaban Pilar y Delfina Hecker (de 1 y 4 años) junto a su familia en la Ruta 3, cerca de General Cerri.
A su vez, el arroyo Napostá superó su capacidad de evacuación (unos 300 $m^3/seg$) y el canal aliviador Maldonado no dio abasto, provocando que el agua buscara sus cauces naturales antiguos, hoy urbanizados.
Para colmo, ese viernes 7 de marzo hubo también un fuerte viento del sudeste. Esto generó una crecida en el estuario que actuó como un "tapón" hidráulico: el agua de lluvia que bajaba por los arroyos y canales no podía desembocar en el mar, lo que hizo que el nivel del agua subiera aún más en los barrios cercanos a la costa y en Cerri.