La Universidad Nacional del Sur (UNS) se pronunció sobre el caso de los jóvenes denunciados por matar una nutria en Bahía Blanca y aclaró que no cuenta con facultades para aplicar sanciones por hechos ocurridos fuera del ámbito institucional. La institución repudió lo sucedido y sostuvo que la causa debe ser resuelta por la Justicia.
El pronunciamiento llegó luego de que se identificara a uno de los involucrados como estudiante ingresante de la casa de estudios. La situación generó una fuerte repercusión pública y motivó reclamos para que la universidad adoptara medidas disciplinarias contra los responsables.
A través de un documento institucional, la UNS expresó su rechazo al episodio y reafirmó los valores que promueve como universidad pública. “Repudiamos toda forma de violencia y entendemos que nuestro rol es trabajar para erradicarla mediante las herramientas que nos son propias: la educación, la reeducación, la reflexión crítica y la construcción de valores compartidos”, señaló.
El rector de la institución, Daniel Vega, calificó el hecho como “absolutamente reprochable” desde el punto de vista jurídico y moral. Además, afirmó que se trató de una conducta contraria a los principios de respeto, responsabilidad y cuidado de la vida que impulsa la universidad.
“En este sentido, la UNS repudia enfáticamente este lamentable episodio”, expresó Vega al referirse al caso que generó conmoción en la comunidad bahiense y una amplia repercusión en redes sociales.
La universidad recordó que la denuncia ya fue presentada ante la Justicia, ámbito que consideró competente para determinar responsabilidades y eventuales sanciones. Por ese motivo, remarcó que la investigación debe seguir el curso previsto por los mecanismos institucionales vigentes.
“El caso ya ha sido denunciado penalmente y se encuentra en manos de la Justicia, que es el ámbito competente para determinar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan”, indicó el rector en el documento difundido por la institución.
Asimismo, explicó que el marco normativo universitario no contempla medidas disciplinarias para hechos cometidos fuera de las actividades académicas o de los espacios dependientes de la casa de estudios.
Más allá de los límites reglamentarios, la conducción universitaria destacó la necesidad de sostener una postura con sentido pedagógico frente a situaciones de este tipo. En ese marco, defendió el respeto por el debido proceso y el funcionamiento de las instituciones democráticas.
“Entendemos y compartimos la indignación social generada, que es absolutamente legítima”, sostuvo Vega, aunque aclaró que la respuesta institucional debe estar guiada por los principios de legalidad y respeto por las garantías vigentes.
La UNS señaló además que la educación pública tiene la responsabilidad de promover espacios de reflexión, reparación y transformación. Desde esa perspectiva, la universidad sostuvo que su función principal consiste en formar ciudadanos comprometidos con la convivencia, el respeto y la construcción de una sociedad más pacífica.