El Faro Recalada, ubicado en la localidad balnearia de Monte Hermoso, cumplió el pasado 1° de enero 120 años desde su inauguración, y la fecha volvió a encender los reclamos por su preservación y puesta en valor. Se trata de una de las construcciones más emblemáticas de la costa bonaerense y una referencia clave para la navegación marítima en el Atlántico Sur.
Con 67 metros de altura, el faro es el más alto del litoral marítimo argentino y uno de los de mayor porte de Sudamérica en su tipo. Desde su puesta en funcionamiento en 1906, su potente haz de luz guía a las embarcaciones que ingresan a la zona de Bahía Blanca, un sector de intensa actividad portuaria y comercial.
Más allá de su función estratégica para la navegación, el Faro Recalada constituye un símbolo identitario de Monte Hermoso y un atractivo turístico de relevancia regional. Su estructura metálica y su emplazamiento sobre la costa lo convirtieron, con el paso de las décadas, en un ícono del paisaje local.
En el marco del aniversario, vecinos y organizaciones volvieron a manifestar su preocupación por el estado de conservación de la estructura y reclamaron obras de mantenimiento que permitan garantizar su preservación a largo plazo. También se realizaron expresiones simbólicas para visibilizar la importancia del faro como patrimonio histórico y cultural.
El faro depende del Servicio de Hidrografía Naval, organismo encargado de su funcionamiento y mantenimiento. Mientras continúa operativo y cumpliendo su rol esencial, el aniversario número 120 reabrió el debate sobre la necesidad de una intervención integral que permita conservar uno de los hitos más importantes del patrimonio costero bonaerense.