La Justicia autorizó la reapertura del Frigorífico Anselmo S.A. en Tres Arroyos, una empresa que había sido declarada en quiebra cuatro meses atrás y dejó sin empleo a 76 trabajadores. La decisión judicial permitió retomar la actividad productiva tras un proceso marcado por la resistencia obrera y la intervención sindical.
La resolución fue firmada por el juez Fernando Elizalde, quien avaló un pedido presentado por el síndico de la quiebra, Gustavo Benedetti. El magistrado consideró viable un proyecto de gerenciamiento externo que garantizó la continuidad comercial del establecimiento sin comprometer los activos del proceso concursal.
Un factor clave para destrabar la situación fue la participación directa de los empleados y del Sindicato de la Carne de Tres Arroyos. Tras el cierre de la planta, los trabajadores mantuvieron guardias permanentes para resguardar las instalaciones y la maquinaria, evitando el deterioro del predio.
En paralelo, el gremio y los operarios se contactaron con empresarios del sector para acercar propuestas concretas que permitieran sostener la actividad. Esa estrategia fue valorada por la sindicatura, que destacó el compromiso colectivo para preservar una fuente laboral histórica de la ciudad.
En su dictamen, Gustavo Benedetti sostuvo que el proyecto aprobado no debía interpretarse “como una aventura comercial sino como una herramienta técnica de preservación patrimonial”, argumento que fue central para el aval judicial.
La empresa que asumió el gerenciamiento fue FIDUC Sociedad Anónima, una firma con plantas frigoríficas en la provincia de Chaco y vinculada al grupo económico Ángel Estrada. Según lo dispuesto, la explotación se realizará “a su propio riesgo”, sin utilizar fondos del concurso.
La gerenciadora se hará cargo del pago de salarios, cargas sociales, costos operativos y riesgos empresariales, mientras que el activo remanente de la quiebra quedará protegido. El fallo remarcó la necesidad de evitar que el frigorífico se transforme en “bienes aislados” sin valor operativo.
El funcionamiento del establecimiento quedará bajo un estricto control del síndico, con auditorías periódicas, informes quincenales y mensuales, presentaciones trimestrales y la obligación de contar con los seguros correspondientes.
La resolución judicial previó un reinicio escalonado de la producción a partir de mediados de enero, con un ordenamiento administrativo inicial y una primera faena de prueba. De ese modo, los 76 trabajadores podrán reincorporarse de manera progresiva y recuperar sus puestos laborales.
Desde la Justicia destacaron que la reapertura permitió sostener “una de las principales fuentes de trabajo existente desde hace décadas en esta ciudad”, en un contexto local atravesado por la pérdida de empleo industrial.
A fines de septiembre, Tres Arroyos sufrió más de 150 despidos casi en simultáneo, con el cierre del frigorífico Anselmo, la histórica fábrica de herrajes Mustad y la firma Vulcamoia. En ese escenario, la reactivación del frigorífico representó una señal de alivio para el entramado productivo y social de la ciudad.