Bahía Blanca busca que Nación ceda la obra del Paso Urbano en El Cholo para poder finalizarla, ante el deterioro del tramo que conecta Don Bosco con la ruta 3. El Municipio y el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca iniciaron gestiones formales ante Vialidad Nacional.
La traza, parte del ex Camino Sesquicentenario, presenta un estado crítico de transitabilidad. El proyecto contempla rotondas en altura para ordenar cruces conflictivos, pero desde 2018 no registra avances significativos y permanece sin tareas de mantenimiento.
El intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, planteó que la administración nacional reactive los trabajos o habilite un convenio para que el distrito pueda intervenir. En un mensaje público sostuvo que el abandono afectó “la calidad de vida de los bahienses”.
El presidente del ente portuario, Santiago Mandolesi Burgos, afirmó que “la situación es insostenible” y pidió que se clarificaran las reglas para que capitales privados evaluaran alternativas. La iniciativa contempla una eventual concesión que permita recuperar la inversión mediante peajes al transporte de cargas.
Mandolesi Burgos recordó que el Consorcio ya ejecutó obras en jurisdicción nacional, como el paso a nivel de Grünbein, a partir de acuerdos con Vialidad Nacional. Señaló que la experiencia técnica del organismo podría aplicarse en este corredor estratégico.
El titular del Puerto remarcó que en 2025 la terminal marítima registró un récord histórico de movimiento de toneladas y proyectó que en 2026 se superarían esas cifras. “Las empresas necesitan infraestructura que derive en mayor volumen e ingreso de divisas para el país”, expresó.
El reclamo también incluye la reconstrucción del puente sobre el Canal Maldonado, a la altura de la ruta 3, dañado por la inundación del 7 de marzo. Actualmente funciona un puente tipo bailey que restringe el paso de camiones pesados.
Desde el gobierno local indicaron que continúan las gestiones y aguardan una respuesta oficial. Mientras tanto, el deterioro del sector obliga a desvíos y genera sobrecarga en otros accesos, en una zona clave para la logística y la circulación diaria de miles de vecinos.