La décima edición de La Noche de las Etiquetas se realizará el viernes 7 de agosto, desde las 19.30, en el Salón de Luz y Fuerza, con el objetivo de recaudar fondos para el Pequeño Cottolengo Monseñor José Nascimbeni de Bahía Blanca.
La propuesta, organizada por el Departamento de Jóvenes Empresarios de la Unión Industrial de Bahía Blanca, contará con la participación de más de 40 bodegas de distintos puntos del país y una oferta gastronómica. Las entradas ya se encuentran disponibles a través de TicketBahía y los cupos son limitados.
La totalidad del dinero obtenido será destinada a la institución ubicada en Haití 1930, que actualmente alberga a 55 mujeres con discapacidades intelectuales severas y necesidades motrices de alta complejidad. Muchas de las residentes no cuentan con familiares y requieren atención permanente.
El establecimiento es sostenido diariamente por alrededor de 70 trabajadores, entre profesionales de la salud, cuidadoras, enfermeras y personal de administración y mantenimiento. Sin embargo, atraviesa una situación financiera crítica debido a las demoras e irregularidades en los pagos de las obras sociales.
Desde noviembre también se registraron interrupciones en la entrega de medicamentos, pañales e insumos destinados a la alimentación enteral. Tal como señala La Nueva, en el hogar se utilizan aproximadamente 600 pañales diarios y siete residentes necesitan ese tipo de alimentación.
“Vivimos en gran parte gracias a la solidaridad”, explicó Paula Peralta, integrante del equipo directivo del Cottolengo, al destacar el acompañamiento de empresas, entidades y particulares para sostener el funcionamiento del lugar.
Uno de los proyectos de la institución es recuperar la pileta terapéutica, que permanece fuera de servicio desde hace dos años. Las obras demandarían unos 25 millones de pesos y permitirían rehabilitar un espacio utilizado para aliviar dolores, favorecer el movimiento y mejorar el bienestar físico y emocional de las residentes.
Los organizadores esperan superar la concurrencia de ediciones anteriores y reunir una suma significativa para el hogar. El objetivo es que la tradicional actividad vitivinícola se transforme nuevamente en una herramienta de acompañamiento para una institución que cumple una tarea de asistencia permanente en la ciudad.