Los trabajadores estaban suspendidos y la producción se encontraba detenida cuando los representantes del sindicato papelero fueron convocados a una reunión en Bahía Blanca. Allí, responsables de Recursos Humanos de Interpac les comunicaron que la planta de Papelera del Sur no volvería a operar.
Gustavo Lanaro, secretario general del sindicato, calculó que la decisión alcanza a unas 160 personas: alrededor de 110 trabajadores bajo convenio y otros 50 fuera de él. Es una estimación gremial sobre los puestos afectados por el cierre, no una nómina definitiva de despidos.
La fábrica forma parte de la historia productiva de Tornquist. La propia empresa señala que fue fundada allí en 1960 y que se dedica a elaborar cartulinas con fibra reciclada destinadas, entre otros usos, a la fabricación de envases. Su actividad también genera trabajo para transportistas, contratistas y proveedores.
Lanaro advirtió que el impacto llegará a los comercios de la ciudad, donde los empleados gastan parte de sus ingresos. La Municipalidad expresó su preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y anticipó que realizará gestiones para acompañar a las familias afectadas.
El cierre no llegó después de una semana aislada de inactividad. En julio de 2025, trabajadores de la planta ya habían denunciado que la producción se reducía a unos quince días por mes y que sufrían suspensiones con una disminución salarial. Lanaro señaló ahora que las dificultades continuaron y que esta semana el personal volvió a quedar suspendido.
Según relató el dirigente, la empresa les explicó que la fabricación de cartulina había dejado de ser rentable y que tenía dificultades para competir con productos importados. Esa es la explicación transmitida al sindicato; no hay información suficiente para establecer por cuenta propia una causa única del cierre.
La firma también manifestó su intención de pagar las indemnizaciones y liquidaciones durante noviembre. El gremio prevé reunir a los trabajadores en asamblea para informarles lo ocurrido y definir cómo seguir.